Concepto
Donde el mar Caribe y la laguna se encuentran.
Kimpton Dos Aguas nace en uno de los sitios más privilegiados del Caribe mexicano: una lengua de arena blanca de 20 kilómetros donde el Mar Caribe y el sur del Golfo de México unen sus aguas. Un lugar con vista al día y a la noche, al Sol y a la Luna, una bipolaridad de astros que inspira todo el proyecto.
El interiorismo traduce esta dualidad en dos mundos de habitaciones con la misma raíz cultural pero atmósferas propias, construidas a partir de la riqueza natural, simbólica e histórica del Caribe mexicano y la cultura maya.
Habitación Mar: bajo la guía de la Luna.
Las habitaciones con vista al mar se conciben bajo la fascinación maya por los astros. La diosa Ixchel, patrona de la Luna en el calendario tzolkin —vela cada espacio: sus 13 fases lunares se traducen en símbolos de fuerza, sabiduría y protección que se revelan de día en formas orgánicas y de noche en destellos de luz sobre la oscuridad. Las piezas de arte, hechas a mano, evocan los calendarios mayas que midieron el tiempo durante milenios.
Habitación Laguna: el vuelo de la espátula rosada.
Las habitaciones con vista a la Laguna Chacmuchuc se inspiran en la espátula rosada, ave de plumaje intenso que habita las aguas cálidas del Caribe. Sus suaves siluetas, sus colores únicos y su elegancia serena impregnan cada detalle: toques de color que contrastan con el entorno, texturas naturales y un diseño donde cada rincón invita a la contemplación, la suavidad y el confort.
Un proyecto de arte, símbolo y hospitalidad.
En Kimpton Dos Aguas, el interiorismo es una sinfonía de capas: naturaleza, mitología maya, flora y fauna caribeña, y el carácter boutique de Kimpton Hotels, una marca pionera en hospitalidad con alma, donde cada espacio construye una conexión emocional genuina con quien lo habita.